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7 Causas de Ojos Llorosos en Bebés y Soluciones Efectivas

Ver que a tu bebé le llora un ojo puede generar mucha preocupación, sobre todo si eres mamá o papá primerizo. Los ojos llorosos en bebés son más comunes de lo que parece y, en la mayoría de los casos, no representan un problema grave. Muchos padres notan lagañas en bebés recién nacidos desde los primeros días de vida y no saben si es normal o si deben ir al pediatra.


En este artículo te explicamos, de forma clara y sencilla, por qué ocurren los ojos llorosos en bebés, cómo identificar las lagañas en ojos de bebé, cuáles son las causas más comunes y qué puedes hacer en casa para ayudar a tu bebé a sentirse mejor. También te contamos cuándo un simple lagrimeo puede ser señal de algo más y necesita revisión del pediatra.



Puntos clave sobre los ojos llorosos en bebés


  • Los ojos llorosos en bebés suelen deberse a un conducto lagrimal inmaduro.

  • Las lagañas en bebés recién nacidos son normales durante los primeros meses de vida.

  • Cuando a tu bebé le llora un ojo y no el otro, casi siempre es por una obstrucción del conducto lagrimal.

  • La limpieza correcta de los ojos previene infecciones y mayor irritación.

  • Los masajes suaves en el lagrimal pueden ayudar a destaparlo poco a poco.

  • La mayoría de los casos mejora por sí solo antes del primer año de vida.

  • Un ojo rojo, muy hinchado o con fiebre siempre requiere revisión médica.



¿Qué son los ojos llorosos en bebés?


Los ojos llorosos en bebés ocurren cuando el ojo produce más lágrima de lo normal o cuando esa lágrima no drena correctamente. En los recién nacidos, el sistema lagrimal todavía está formándose, así que es común ver un ojo más brillante, húmedo o con lagrimeo constante. Esto no significa que el bebé esté triste ni que le duela algo. Muchas veces es solo una señal de que el conducto que lleva la lágrima hacia la nariz aún no funciona al cien por ciento.


Junto con el lagrimeo, suelen aparecer las lagañas en ojos de bebé, que son una secreción amarillenta o blanquecina que se acumula en las pestañas, especialmente después de dormir. Esto pasa porque, al no drenar bien, la lágrima se queda estancada y se mezcla con células y mucosidad normal del ojo. En general, los ojos llorosos en bebés son más una molestia estética y de limpieza que un problema de salud serio, aunque siempre conviene observar cómo evoluciona.


a mi bebe le llora un ojo

Por qué a mi bebé le llora un ojo


Una pregunta muy frecuente en consulta es "¿por qué a mi bebé le llora un ojo y no el otro?". La respuesta más común es una obstrucción parcial del conducto lagrimonasal de ese lado. Este conducto conecta el ojo con la nariz y, si tiene una membrana muy delgada que aún no se abrió por completo, la lágrima no puede salir por donde debería y se acumula en el ojo.


También puede pasar que un ojo esté más expuesto a corrientes de aire, luz o polvo que el otro, dependiendo de cómo duerma o se acomode el bebé. Otras causas incluyen una pequeña irritación por jabón, shampoo o alguna pelusa de ropa que entró en contacto con el ojo. Si a mi bebé le llora un ojo de forma leve y sin enrojecimiento, generalmente no hay de qué preocuparse. El seguimiento en casa, con limpieza suave y observación, suele ser suficiente en la mayoría de los casos.



Lagañas en bebés recién nacidos: causas más comunes


Las lagañas en bebés recién nacidos pueden tener distintos orígenes. La causa más frecuente es la obstrucción del conducto lagrimal, pero existen otras razones que también vale la pena conocer.


Entre las causas más comunes están:


  • Conducto lagrimal inmaduro: la razón principal detrás de las lagañas en bebés recién nacidos.

  • Conjuntivitis leve: una irritación o inflamación de la capa que cubre el ojo, a veces por bacterias que el bebé recogió al pasar por el canal de parto.

  • Irritantes externos: polvo, humo, jabón o cremas que llegan sin querer al ojo.

  • Resfriado o congestión nasal: cuando el bebé tiene mocos, la nariz y los ojos comparten conductos, así que las lagañas suelen aumentar.

  • Ambientes muy secos o con aire acondicionado: pueden resecar el ojo y generar más secreción como respuesta.


Identificar el color y la consistencia de la secreción ayuda mucho. Una secreción clara o blanquecina suele ser normal. Una secreción amarilla espesa, con el párpado pegado al despertar, merece más atención y, si persiste, una consulta con el pediatra.


Lagañas en ojos de bebé: cómo limpiarlas correctamente


Limpiar las lagañas en ojos de bebé de forma correcta es clave para evitar irritación adicional o infecciones. Lo ideal es usar una gasa o un paño suave de algodón, diferente para cada ojo, humedecido con agua tibia hervida y ya fría, o con suero fisiológico.


Pasos sencillos para limpiar los ojos del bebé:


  1. Lávate bien las manos antes de tocar al bebé.

  2. Humedece una gasa limpia con agua tibia o suero fisiológico.

  3. Limpia desde el lagrimal, en la esquina interna, hacia afuera.

  4. Usa una gasa nueva para el otro ojo, nunca la misma.

  5. Seca con suavidad con un paño limpio de algodón.


Para esta limpieza diaria, muchas mamás prefieren usar muselinas de algodón para bebé, ya que son suaves con la piel del bebé y no dejan pelusa cerca de los ojos. Evita usar toallitas con perfume o alcohol, ya que pueden irritar más los ojos llorosos en bebés.



El conducto lagrimal obstruido, la causa principal del lagrimeo


El conducto lagrimal obstruido es, sin duda, la causa más frecuente de ojos llorosos en bebés. Al nacer, algunos bebés tienen una pequeña membrana en el extremo del conducto que no terminó de abrirse. Esto hace que la lágrima no drene bien hacia la nariz y se quede en el ojo, generando lagrimeo constante y lagañas en bebés recién nacidos.


La buena noticia es que, en la gran mayoría de los casos, el conducto lagrimal obstruido se resuelve solo antes de que el bebé cumpla un año. Mientras tanto, un masaje suave en la zona, entre el ojo y la nariz, con un dedo limpio, puede ayudar a destapar el conducto poco a poco. Se recomienda hacerlo dos o tres veces al día, con movimientos hacia abajo, siempre con las manos bien lavadas.


Si después del año el conducto sigue obstruido, o si hay infecciones repetidas, el pediatra puede evaluar si es necesario un procedimiento sencillo para abrirlo por completo.



Cómo aliviar los ojos llorosos en bebés en casa


Existen varias formas seguras de aliviar los ojos llorosos en bebés desde casa, siempre con productos suaves y limpios. Estas medidas no sustituyen una consulta médica, pero suelen ayudar bastante en los casos leves.


Algunas recomendaciones útiles:


  • Limpia los ojos varias veces al día, sobre todo al despertar.

  • Aplica compresas tibias con un paño limpio durante unos minutos si notas hinchazón leve.

  • Realiza el masaje del conducto lagrimal si el pediatra lo indicó.

  • Evita frotar los ojos del bebé con fuerza.

  • Mantén las manos del bebé limpias, ya que suelen tocarse los ojos con frecuencia.

  • Usa ropa de algodón suave cerca del rostro para evitar fibras sintéticas que puedan irritar la piel y los ojos.


Vestir al bebé con prendas de algodón 100% también ayuda a reducir la irritación general de la piel, lo que indirectamente disminuye el contacto de manitas irritadas con los ojos.



Cuándo preocuparte por el lagrimeo en bebés


Aunque el lagrimeo en bebés suele ser algo pasajero, hay señales de alarma que sí requieren atención médica pronta. No todo lagrimeo es igual, y es importante saber diferenciar lo normal de lo que necesita revisión.


Consulta al pediatra si notas:


  • Enrojecimiento fuerte alrededor del ojo o del párpado.

  • Hinchazón notable que no mejora en un par de días.

  • Secreción amarilla o verde muy espesa y abundante.

  • Fiebre acompañando el problema en el ojo.

  • El bebé parece sentir dolor al tocar la zona.

  • Los síntomas empeoran en lugar de mejorar con la limpieza.


Estas señales pueden indicar una infección ocular en bebés que necesita tratamiento específico, como gotas o ungüento indicado por el médico. Nunca se debe aplicar ningún medicamento en los ojos del bebé sin indicación profesional.



Cuidados del recién nacido para prevenir infecciones oculares


Además de la limpieza directa, hay hábitos generales de cuidado del recién nacido que ayudan a prevenir infecciones oculares y mantener sus ojitos sanos. El ambiente donde duerme y pasa la mayor parte del día influye directamente en la salud de sus ojos.


Algunos hábitos recomendables:


  • Ventila la habitación del bebé para reducir polvo acumulado.

  • Lava con frecuencia sábanas, cobijas y ropa que tocan su rostro.

  • Evita el humo de cigarro o velas cerca del bebé.

  • Lávate las manos antes de cargarlo, especialmente al llegar de la calle.

  • Usa productos de higiene suaves, sin fragancia fuerte, formulados para bebés.


Muchos padres también cuidan que las cobijas y mantas del bebé sean de materiales suaves y transpirables, ya que las telas ásperas cerca del rostro pueden generar más roce y, en consecuencia, más irritación en los ojos. Si te interesa entender mejor otras molestias comunes en esta etapa, este artículo sobre las 12 causas más comunes de que un bebé llore también puede ayudarte.



Ojos llorosos en bebés o infección ocular: cómo distinguirlos


Muchos padres confunden los ojos llorosos en bebés con una infección ocular en bebés, y es normal, porque ambos se ven parecidos al inicio. Sin embargo, hay diferencias que ayudan a distinguirlos sin necesidad de adivinar.


En los ojos llorosos en bebés por conducto lagrimal obstruido, la secreción suele ser clara o blanquecina, el ojo no está muy rojo y el bebé no muestra molestia al tocarlo. El lagrimeo puede aumentar con el frío, el viento o al despertar, pero mejora con la limpieza diaria.


En cambio, cuando hablamos de una infección ocular en bebés, como la conjuntivitis, suele haber:


  • Enrojecimiento marcado en la parte blanca del ojo.

  • Secreción amarilla o verdosa más abundante y espesa.

  • Párpados pegados con fuerza al despertar, casi sellados.

  • Hinchazón visible del párpado.

  • A veces, fiebre leve asociada.


Si tienes duda sobre si se trata de ojos llorosos en bebés normales o de una infección, lo más seguro es llevar al bebé con el pediatra. Un diagnóstico a tiempo evita que la infección se extienda o empeore, y te da tranquilidad como mamá o papá. Mientras tanto, mantener la zona limpia con gasas de algodón suaves y separadas para cada ojo sigue siendo la mejor medida preventiva en casa.



Ojos Llorosos en Bebés


Mitos sobre los ojos llorosos en bebés


Alrededor de los ojos llorosos en bebés circulan muchas creencias populares que no siempre son ciertas. Aclarar estos mitos ayuda a que los padres actúen con más tranquilidad y de forma más segura.


Mito: la leche materna cura las lagañas en bebés recién nacidos.


En realidad, aplicar leche materna en el ojo no está comprobado como tratamiento y puede introducir bacterias. Lo más seguro es usar agua hervida tibia o suero fisiológico.


Mito: si a mi bebé le llora un ojo, siempre es una infección grave.


La mayoría de los casos se debe a un conducto lagrimal inmaduro, no a una infección seria. Solo algunas señales específicas indican algo más delicado.


Mito: hay que exprimir el ojo para sacar la lagaña.


Nunca se debe presionar el ojo del bebé. Lo correcto es limpiar con suavidad desde adentro hacia afuera, sin apretar.


Mito: el lagrimeo desaparece solo con gotas para adultos.


Las gotas oculares para adultos no son adecuadas para bebés y pueden irritar más el ojo. Cualquier gota debe ser recetada específicamente para el bebé.



Preguntas frecuentes sobre ojos llorosos en bebés


¿Por qué a mi bebé le llora un ojo y no el otro?


Casi siempre porque el conducto lagrimal de ese lado está parcialmente obstruido. Es algo unilateral muy común y suele mejorar solo con el tiempo.


¿Es normal que un recién nacido tenga lagañas todos los días?


Sí, es normal durante los primeros meses. Lo importante es que la secreción no sea muy espesa, ni de color verde, ni venga acompañada de enrojecimiento fuerte.


¿Cuánto tiempo dura el conducto lagrimal obstruido en los bebés?


En la mayoría de los casos se resuelve antes del primer año de vida, muchas veces entre los seis y los doce meses.


¿Puedo usar leche materna para limpiar los ojos de mi bebé?


No se recomienda, ya que no hay evidencia sólida de que ayude y podría aumentar el riesgo de contaminación. Es más seguro usar agua hervida tibia o suero fisiológico.


¿Cuándo debo llevar a mi bebé al pediatra por sus ojos llorosos?


Cuando haya enrojecimiento intenso, hinchazón, fiebre, secreción muy espesa o si el bebé parece tener dolor. Ante cualquier duda, siempre es mejor consultar.


¿Los guantes para bebé ayudan a evitar que se toque los ojos?


Sí, sobre todo en los primeros meses, cuando el bebé aún no controla bien sus movimientos. Unos guantes suaves de algodón pueden reducir el riesgo de rasguños cerca de los ojos llorosos en bebés, especialmente durante la noche.




Ropa y accesorios que ayudan con los ojos llorosos en bebés


Aunque la ropa no cura los ojos llorosos en bebés, sí puede ayudar a evitar que el problema empeore. Los recién nacidos todavía no controlan bien sus manitas y suelen rascarse la cara sin querer, incluso con las uñas recién cortadas.

Por eso muchos padres usan guantes para recién nacido durante las primeras semanas, sobre todo por la noche, para reducir el riesgo de que el bebé se rasguñe cerca de los ojos y aumente la irritación. Un gorro suave de algodón también ayuda a mantener al bebé cómodo y evita que el cabello o accesorios rocen su rostro.


Al momento de dormir, envolver al bebé con un swaddle o arrullo de algodón mantiene sus manitas contenidas de forma segura, lo que también disminuye el contacto directo entre sus dedos y sus ojitos llorosos. Elegir siempre telas suaves, sin costuras ásperas cerca del cuello y la cara, es una manera sencilla de cuidar la piel y los ojos del bebé al mismo tiempo.



Reflexión final


Los ojos llorosos en bebés casi siempre forman parte del proceso normal de desarrollo del recién nacido. Con paciencia, limpieza suave y observación, la mayoría de los casos mejora solo antes del primer año, sin necesidad de tratamientos complicados ni de mucha preocupación.


En nuestra tienda, ubicada en Sabancuy, Campeche, hemos platicado con muchas mamás que llegan preocupadas por las lagañas en ojos de bebé, y casi siempre las tranquilizamos explicándoles que es algo pasajero y muy común en los primeros meses.


Con el tiempo, y acompañando a tantas familias en la elección de ropa y accesorios para su recién nacido, hemos aprendido que la información clara es la mejor herramienta para bajar el estrés de la crianza. Ante cualquier señal de alarma, no dudes en acudir con el pediatra, y mientras tanto, cuida a tu bebé con productos suaves de algodón, mucha paciencia y mucho amor.

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