Cólicos del Bebé: 7 Señales Alarmantes y Alivio Comprobado
- Emilia Beres

- 21 jul
- 10 min de lectura
Escuchar a tu bebé llorar sin poder calmarlo es una de las experiencias más difíciles de la maternidad y la paternidad. Si esto te suena familiar, es posible que tu bebé tenga cólicos. Los cólicos del bebé son muy comunes, afectan aproximadamente a 1 de cada 5 bebés, y aunque no representan un peligro grave, pueden ser agotadores para toda la familia.
En este artículo te explicamos qué son los cólicos del bebé, cómo reconocer los síntomas de cólicos en bebés, por qué ocurren los cólicos en recién nacidos y qué remedios puedes probar en casa. También resolvemos las dudas más comunes que tienen los papás sobre el cólico del lactante.
7 Puntos Clave Sobre los Cólicos del Bebé
Los cólicos del bebé suelen empezar entre la segunda y sexta semana de vida.
El llanto excesivo dura más de tres horas al día, al menos tres días por semana.
Los cólicos en recién nacidos no indican que algo esté mal con tu bebé.
La causa exacta no se conoce del todo, pero se relaciona con el sistema digestivo inmaduro.
Los síntomas de cólicos en bebés suelen ser peores por la tarde y en la noche.
Existen técnicas caseras que ayudan a calmar el cólico del lactante.
Los cólicos del bebé desaparecen solos, generalmente antes de los 4 o 5 meses.
¿Qué Son los Cólicos del Bebé?
Los cólicos del bebé se definen como episodios de llanto intenso y prolongado en un bebé sano y bien alimentado. No se trata de una enfermedad, sino de una etapa del desarrollo. Los pediatras suelen usar la "regla de los tres" para identificarlos: llanto que dura más de tres horas al día, ocurre al menos tres días a la semana, y se repite durante tres semanas o más.
El cólico del lactante afecta a un porcentaje muy alto de bebés en sus primeros meses de vida. Puede resultar angustiante para los padres, pero es una condición temporal. Lo importante es entender que, aunque el llanto parezca indicar dolor, la mayoría de los bebés con cólicos comen bien y suben de peso con normalidad.
Si además de los cólicos notas que tu bebé llora mucho durante la noche, te puede interesar nuestro artículo sobre por qué un bebé llora mucho en la noche, donde hablamos de otras causas de llanto nocturno.
Síntomas de Cólicos en Bebés: Cómo Identificarlos
Reconocer los síntomas de cólicos en bebés te ayuda a diferenciarlos de otras molestias, como el hambre o el sueño. Estas son las señales más comunes:
Llanto agudo, repentino e intenso que parece imposible de calmar.
El bebé cierra los puños y flexiona las piernas hacia el abdomen.
La cara se enrojece durante el llanto.
El abdomen se siente duro o hinchado al tacto.
El llanto ocurre casi siempre a la misma hora del día, sobre todo entre las 6 de la tarde y la medianoche.
El bebé puede expulsar gases o hacer esfuerzo para evacuar.
El bebé arquea la espalda y forcejea mientras lo cargas.
Estos síntomas de cólicos en bebés suelen aparecer de forma repentina y desaparecer igual de rápido, dejando al bebé tranquilo y sonriente después del episodio. Si el llanto va acompañado de fiebre, vómito o falta de apetito, no se trata de un cólico simple y conviene consultar al pediatra.
Cólico o Hambre: Cómo Distinguirlos
Una de las dudas más comunes entre papás primerizos es diferenciar el llanto por cólico del llanto por hambre. Esto es lo que ayuda a distinguirlos:
El llanto por hambre suele calmarse casi de inmediato en cuanto el bebé empieza a comer. El bebé busca el pecho o el biberón con la boca, se lleva las manos a la boca y se tranquiliza al alimentarse.
El llanto por cólico, en cambio, continúa aunque el bebé ya haya comido y esté con el pañal limpio. Suele venir acompañado de piernas flexionadas, puños cerrados, abdomen duro y una expresión de esfuerzo en la cara. Si ya descartaste hambre, pañal sucio, frío o calor, y el llanto persiste con estas señales físicas, es muy probable que se trate de un cólico.
Línea de Tiempo: Cómo Evoluciona el Cólico del Lactante Semana a Semana
Entender cómo avanza el cólico del lactante ayuda a los padres a saber qué esperar:
Semana 1 a 2: La mayoría de los bebés todavía no muestran cólicos. El llanto en esta etapa suele deberse a hambre o adaptación al mundo exterior.
Semana 2 a 3: Aquí suelen comenzar los primeros episodios de cólicos en recién nacidos, generalmente por las tardes.
Semana 4 a 6: Es el punto donde el llanto por cólico suele ser más intenso y frecuente.
Semana 6 a 12: Los episodios empiezan a disminuir de forma gradual en la mayoría de los bebés.
Mes 3 a 5: El cólico del bebé desaparece de forma espontánea en la gran mayoría de los casos.
Esta línea de tiempo es solo una guía general. Cada bebé tiene su propio ritmo, y algunos superan los cólicos antes o después de estas fechas.
Cólicos en Recién Nacidos: Las Teorías Detrás de la Causa
Los cólicos en recién nacidos suelen empezar entre la segunda y la sexta semana de vida. Hasta ahora, ningún estudio ha comprobado una causa única. Sin embargo, los especialistas manejan tres teorías principales:
Teoría digestiva. El intestino del bebé todavía está aprendiendo a procesar la leche materna o la fórmula. Esto puede generar gases, distensión abdominal y espasmos que causan molestia.
Teoría neurológica. Esta teoría sugiere que algunos bebés tienen un sistema nervioso más sensible, lo que los hace sobreestimularse con facilidad durante el día. El llanto por la tarde sería una forma de liberar esa tensión acumulada.
Teoría psicosocial. Factores como el cansancio de los padres, la falta de rutina o la ansiedad en el entorno del bebé también podrían influir en la intensidad del llanto, aunque no serían la causa raíz del cólico.
Ninguna de estas teorías por sí sola explica todos los casos. Lo más probable, según varios pediatras, es que el cólico del lactante sea multifactorial. Si notas que los episodios coinciden con la alimentación, puede ser útil revisar nuestra guía sobre gases en bebés, ya que muchas veces el cólico y los gases están relacionados.

Cólico, Reflujo o Alergia a la Leche: Cómo No Confundirlos
Muchos papás confunden el cólico del bebé con otras condiciones que también causan llanto e incomodidad. Aquí la diferencia:
Reflujo gastroesofágico. Además del llanto, el bebé suele regurgitar con frecuencia, arquear la espalda durante o después de comer, y mostrar molestia específicamente al alimentarse.
Alergia a la proteína de la leche de vaca. En este caso, además del llanto, es común ver sangre o moco en las evacuaciones, erupciones en la piel, vómito frecuente o falta de aumento de peso.
Cólico simple. El bebé come bien, sube de peso con normalidad, y el llanto se concentra en ciertas horas del día sin otros síntomas físicos como sangre en las heces o erupciones.
Si tu bebé muestra señales de reflujo o alergia además del llanto, esto ya no se considera un cólico simple y es importante que lo revise el pediatra para descartar otras causas.
Causas Comunes de los Cólicos del Lactante
Además de las teorías generales, hay factores específicos que suelen relacionarse con más episodios de cólico:
Aire tragado durante la toma. Si el bebé no eructa bien después de comer, el aire acumulado puede causarle molestias.
Alimentación con fórmula. En algunos casos, un cambio de fórmula para bebés puede ayudar a reducir los cólicos, aunque siempre debe consultarse antes con el pediatra.
Sobreestimulación. Luces, ruidos y visitas constantes pueden saturar al bebé y desencadenar el llanto.
Sensibilidad alimentaria en la leche materna. En bebés alimentados con leche materna, algunos alimentos que consume la mamá podrían influir, aunque esto varía en cada caso y no siempre es necesario cambiar la dieta.
Si estás por elegir una fórmula o quieres conocer las opciones disponibles, puedes revisar nuestro artículo sobre fórmula para bebés para entender mejor las diferencias entre marcas y tipos.
Tratamientos y Remedios para los Cólicos del Bebé
No existe una cura única para los cólicos del bebé, pero sí técnicas que ayudan a calmar el llanto y hacer más llevadera esta etapa.
Cambia de posición. Cargar al bebé boca abajo sobre tu antebrazo, con la cabeza apoyada en el codo, puede aliviar la presión abdominal.
Haz masaje para cólicos. Un masaje suave en el vientre, en forma circular y en el sentido de las agujas del reloj, ayuda a liberar los gases atrapados.
Muévele las piernas como bicicleta. Este movimiento suave estimula la salida de gases y puede aliviar la distensión abdominal.
Usa ruido blanco. El sonido constante, como el de una grabación de latidos o un ventilador, imita el ambiente del vientre materno y puede calmar el llanto.
Aplica calor suave. Una compresa tibia, nunca caliente, sobre el abdomen puede relajar al bebé.
Envuélvelo con un swaddle. Sentirse contenido ayuda a muchos bebés a calmarse más rápido, sobre todo durante los episodios más intensos.
Sácalo a pasear. El movimiento del coche o la carriola suele tener un efecto calmante casi inmediato en muchos bebés.
Para el envolvimiento, un swaddle o arrullo de algodón suave puede ser una gran ayuda, ya que le da al bebé esa sensación de seguridad similar a estar en brazos.
Cómo Aliviar los Cólicos del Bebé en Casa
Además de las técnicas anteriores, hay hábitos diarios que pueden reducir la frecuencia de los cólicos del bebé.
Eructar al bebé varias veces durante cada toma, no solo al final, ayuda a evitar que el aire se acumule. Mantener un ambiente tranquilo durante las horas de mayor irritabilidad también hace una gran diferencia, ya que la sobreestimulación puede empeorar el llanto.
La ropa cómoda también influye más de lo que parece. Prendas de algodón suave, sin costuras que irriten la piel ni elásticos apretados en el abdomen, ayudan a que el bebé esté más relajado durante el día.
Si buscas opciones de ropa de bebé recién nacido 100% algodón, esto puede contribuir a su comodidad general durante estos episodios.
Establecer una rutina de sueño también puede ayudar a reducir el estrés del bebé. Te compartimos más ideas en nuestro artículo sobre cómo dormir a un recién nacido.
El Impacto del Cólico en los Papás
Es normal sentirse agotado, frustrado o incluso culpable cuando no logras calmar a tu bebé. El cólico del lactante no es culpa de nadie, ni de los padres ni del bebé, pero el desgaste emocional es real.
Pedir ayuda a familiares de confianza para tomar un descanso, turnarte con tu pareja durante los episodios más largos, y recordar que esta etapa es temporal, son formas efectivas de cuidar tu propio bienestar mientras acompañas a tu bebé. Si en algún momento te sientes abrumada o abrumado más allá de lo manejable, no dudes en platicarlo con tu médico.
Cuándo Llevar a tu Bebé al Médico
Aunque los cólicos del bebé son normales, hay señales de alarma que requieren atención médica:
Fiebre de 38°C o más.
Vómito frecuente, en gran cantidad o proyectado con fuerza.
Sangre o moco en las evacuaciones.
El bebé no sube de peso o rechaza el alimento constantemente.
El llanto cambia de tono o se acompaña de letargo o decaimiento.
El comportamiento o el patrón de llanto cambia de forma repentina.
Si observas alguno de estos síntomas junto con el llanto, no se trata de un cólico simple. Acude con el pediatra para descartar otras causas, como el reflujo, una infección o una alergia alimentaria.
Mitos Sobre los Cólicos del Bebé
Mito: Los cólicos son culpa de la alimentación de la mamá.
Realidad: en la mayoría de los casos, la dieta materna no tiene un impacto directo en los cólicos. Solo en casos de alergia a la proteína de la leche de vaca podría ser necesario un ajuste, siempre bajo supervisión médica.
Mito: Cambiar de fórmula siempre resuelve el problema.
Realidad: en algunos bebés puede ayudar, pero no es una solución garantizada y debe hacerse bajo supervisión del pediatra.
Mito: Los cólicos significan que algo anda mal con el bebé.
Realidad: los cólicos en recién nacidos son parte del desarrollo normal y no indican ninguna enfermedad ni afectan el desarrollo a largo plazo.
Mito: Si el bebé tiene cólicos, es porque los papás hacen algo incorrecto.
Realidad: los cólicos ocurren incluso con el mejor cuidado posible. No están relacionados con el tipo de parto, el sexo del bebé ni la forma de alimentación.
Preguntas Frecuentes Sobre los Cólicos del Bebé
¿Cómo sé si mi bebé tiene cólicos o solo tiene hambre?
El llanto por hambre suele calmarse en cuanto el bebé come. El llanto por cólicos continúa aunque el bebé ya haya comido, y suele venir acompañado de piernas flexionadas, puños cerrados y abdomen duro.
¿A qué edad empiezan y terminan los cólicos del bebé?
Generalmente comienzan entre la segunda y sexta semana de vida, y suelen desaparecer alrededor de los 4 a 5 meses.
¿Por qué mi bebé llora tanto por las noches si tiene cólicos?
El llanto por cólicos suele intensificarse en la tarde y noche, sobre todo entre las 6 p.m. y la medianoche, porque el bebé está más cansado y sobreestimulado después del día.
¿Los cólicos afectan el peso o el desarrollo de mi bebé?
No. Aunque el llanto preocupa mucho a los papás, los bebés con cólicos comen bien y suben de peso con normalidad. No hay ningún efecto negativo a largo plazo.
¿Es normal que un recién nacido tenga cólicos todos los días?
Sí, es común que los episodios se repitan diariamente durante varias semanas, sobre todo a la misma hora.
¿Qué le puedo dar a mi bebé para el cólico?
Antes de darle cualquier producto o remedio, consulta siempre con el pediatra. Muchas veces las técnicas de masaje, movimiento y contención son suficientes.
¿Los cólicos del bebé se quitan solos?
Sí, en la mayoría de los casos los cólicos desaparecen por sí solos conforme el sistema digestivo del bebé madura.
Reflexión Final
Los cólicos del bebé pueden ser una de las etapas más retadoras para cualquier familia, pero también son pasajeros. Con paciencia, técnicas de calma y mucho amor, esta etapa se supera.
En Casa del Mar Sabancuy sabemos lo importante que es sentir a tu bebé cómodo y protegido en cada momento del día. Por eso trabajamos con prendas 100% algodón, suaves para la piel, y accesorios pensados para acompañar a tu bebé en sus primeros meses.
Además de la ropa, contamos con mantas, cobijas y cortinas que puedes usar para decorar su cuarto de forma cálida y duradera, piezas que seguirán viéndose bien conforme tu bebé crece, sin necesidad de cambiarlas cada pocos meses.
Si tienes dudas sobre los cólicos de tu bebé, lo mejor siempre es platicarlo con su pediatra, quien conoce su historial y puede orientarte de la mejor forma.



























































